
El «abrazo republicano» está muerto y enterrado.
En un hecho sin precedentes, tres precandidatos a la intendencia sellaron un pacto de sangre que dinamita el Partido Colorado en Ciudad del Este: si Magno Álvarez gana las internas el 7 de junio, la estructura entera le va a dar la espalda en las municipales.
No hay vuelta atrás. El propio jefe de campaña de Richard Alfonso, Gustavo Ruiz Díaz, lo admitió sin anestesia: prefieren «esperar otra oportunidad» antes que trabajar por la Lista 1 si el clan Zacarías recupera el poder. ¡Están anunciando públicamente que van a perder los brazos caídos en octubre!
¿Se acabó la hegemonía de la ANR en la capital del Alto Paraná por culpa de los egos y el internismo?