
La figura de Paraguayo Cubas enfrenta un nuevo y delicado escenario tras la denuncia por presunta violencia familiar presentada por su pareja, María Luján Barreto, de 23 años.
El caso, ya en manos de la Fiscalía, impacta directamente en la credibilidad de un dirigente que construyó su perfil político denunciando abusos y posicionándose como referente moral contra el sistema.
Más allá de lo que determine la justicia, la acusación abre un cuestionamiento inevitable: ¿puede sostener su discurso público quien enfrenta señalamientos graves en el ámbito privado?
Mientras avanza la investigación, el costo político ya comienza a sentirse.