
La Fiscalía paraguaya reveló que la estructura criminal liderada por Sebastián Marset realizó al menos 961 vuelos clandestinos entre 2020 y 2021 desde la Reserva Natural Cabrera-Timané, en el Chaco paraguayo.
Según la investigación del caso A Ultranza Py, las aeronaves eran utilizadas para el transporte y acopio de cocaína proveniente de Bolivia. Posteriormente, la droga era enviada a mercados de Europa y África mediante complejas rutas internacionales.
Los investigadores sostienen que la organización operaba con pistas clandestinas y una estructura logística dedicada al tráfico de drogas y lavado de dinero. El caso es considerado uno de los mayores esquemas de narcotráfico descubiertos en Paraguay.