
La eliminación de Francia a manos de España no solo dejó fuera del Mundial a una de las selecciones favoritas, sino que también mostró una faceta muy diferente de Kylian Mbappé. El delantero, que tras vencer por la mínima a Paraguay fue criticado por abandonar el campo sin saludar a varios jugadores albirrojos, esta vez se mostró respetuoso con sus rivales.
Tras el pitazo final de la semifinal, Mbappé felicitó a los futbolistas españoles y reconoció la superioridad del campeón europeo. Para muchos aficionados, el cambio de actitud llegó demasiado tarde y solo apareció cuando experimentó la derrota.
El fútbol suele enseñar que el respeto no debe depender del resultado. La grandeza de un jugador también se mide por su comportamiento con el rival, gane o pierda.