
El sistema penitenciario paraguayo registra actualmente cerca de 20.500 personas privadas de libertad, de las cuales aproximadamente 13.000 permanecen con procesos judiciales abiertos, según datos difundidos por el Ministerio de Justicia.
Las cifras fueron dadas a conocer en el contexto de los recientes traslados ejecutados durante el Operativo Umbral, que incrementaron la ocupación de las cárceles de máxima seguridad de Minga Guazú y Martín Mendoza de Emboscada hasta el 90 % y el 80 % de su capacidad.
Las autoridades sostienen que la prioridad es evitar nuevos episodios de hacinamiento y avanzar en la implementación de herramientas tecnológicas y medidas alternativas a la prisión preventiva para lograr un sistema penitenciario más seguro y eficiente.