
El país enfrenta su tercer aumento consecutivo en los precios de combustibles, con subas que van de G. 600 a G. 900 por litro en empresas como Petrobras, Enex y Copetrol. La nafta súper roza los G. 8.800 y el diésel premium supera los G. 9.600, acumulando hasta G. 3.000 de aumento en el periodo.
El aumento responde a la tensión internacional en Oriente Medio y el cierre del Estrecho de Ormuz, que disparó los costos del crudo. Mientras, Petropar mantiene precios estables, pero su stock se agota ante un aumento del 37% en la demanda, generando largas filas y retrasos en reposición.
El alivio podría ser temporal: la estatal analizará los costos nuevamente después de Semana Santa, mientras los consumidores enfrentan un panorama de incertidumbre y presión económica.