
Una carga declarada como productos electrónicos fue interceptada en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi tras detectarse inconsistencias en su peso. Durante la inspección, agentes de la Policía Nacional hallaron piezas y accesorios para armas de fuego que habían sido enviados desde Miami, Estados Unidos.
Las autoridades sospechan que el cargamento formaría parte de un esquema de tráfico internacional de armamentos y que su destino final sería abastecer a organizaciones criminales que operan en la zona de la Triple Frontera. El caso quedó a cargo del Ministerio Público para profundizar la investigación.