
Un pastor permanece recluido desde hace más de dos años en la Penitenciaría de Emboscada, mientras su familia denuncia que fue confundido con otra persona y que enfrenta un proceso judicial por un crimen que nunca cometió.
Según la esposa del religioso, la detención se produjo durante un control policial en Encarnación, luego de que su nombre fuera mencionado en una investigación por un homicidio ocurrido en San Lorenzo. Sin embargo, sostiene que nunca se verificó de manera contundente su identidad ni se comprobaron los elementos que lo vincularían al hecho.
La familia afirma que el día del crimen el pastor se encontraba en Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro, participando de un culto religioso, a unos 400 kilómetros del lugar donde ocurrió el asesinato. Aseguran contar con pruebas y testigos que respaldan esa versión.
Ahora, todas las expectativas están puestas en una audiencia considerada decisiva, donde esperan demostrar su inocencia y lograr que el religioso recupere su libertad tras más de dos años de reclusión.