
Sole Cardozo finalmente encontró al hombre ideal: uno que obedece y aparentemente firma sin preguntar. Mientras algunos siguen creyendo que el romance se construye con detalles simples, conversaciones profundas y apoyo mutuo, la relación moderna ya evolucionó. Ahora el verdadero compromiso se mide en cuotas, cilindrada y tapizado alemán. Según se comenta, Sole lo tiene bastante bien sujetado de la oreja al muchacho, y hay que reconocerle algo al novio: una de sus mayores virtudes es saber escuchar. Especialmente cuando las sugerencias incluyen palabras como “Mercedes”, “2025” y “full equipo”. “No soy farrista”, dijo Sole, probablemente tenga razón, para qué desperdiciar dinero en salidas y fiestas cuando se puede invertir directamente en una camioneta de lujo.
La nueva escala romántica quedó más o menos así:
• Flores: gesto básico.
• Poemas: material reciclable.
• Anillo: negociable.
• Mercedes Benz: fundamental.
Pero al menos fue sincera. Hay personas que hablan de humildad mientras calculan ingresos ajenos en silencio. Sole, en cambio, fue práctica, directa y eficiente. Menos discurso, más concesionaria.